El amor y el respeto a la autoridad son los requisitos principales para que una mamá se convierta en una supermamá. Pero surgen muchas preguntas como ¿qué rol tienen los hijos en tu vida? o ¿cómo puedo ganar ese respeto? Muchas veces las preguntas más confusas llegan en un momento inesperado. La carrera inagotable por tratar de ser perfecta en todo es un signo de inseguridad, alimentado por las presiones mediáticas que dicen que debes hacerlo todo y, además, bien. Sin embargo, la gran tarea femenina es aprender a soltar y dejar de  sentir que se está haciendo mal.

Aprende a delegar responsabilidades y a pedir ayuda. Aprende a priorizar, trabaja fuertemente en tu hogar. Pero una ayuda no está de más: haz entender a tu esposo e hijos que no eres imprescindible y que hay tareas que puedes delegar. Por eso, ser una supermamá no es necesariamente la que hace todo; es la que comparte y genera unidad en la familia. Recuerda que puedes delegar tareas como lavar los baños, barrer, trapear o preparar un delicioso desayuno con Huevos Santa Anita. No te desgastes y recuerda que lo más importante es hacerlo con amor.

FUENTE: http://www.blogdelafamilia.com/padres/super-mama